martes, 14 de febrero de 2017

TURISMO DEPORTIVO salto CUNA DE CAVANI Y SUAREZ! INCREIBLE

TURISMO DEPORTIVO salto CUNA DE CAVANI Y SUAREZ! INCREIBLE


Barcelona y PSG se medirán por la Champions League y, entre los uruguayos, hay una gran historia para contar.
El escultor Alberto Morales Saravia escribió el nombre Luis Suárez en Google para saber cuánto medía. No quería molestarlo así que confió en que la cifra de 183 centímetros sería veraz. Antes, ya había esculpido a Carlos Gardel para ponerlo en el Parque Central y había dibujado a Arnold Schwarzenegger en el motorhome de la película Miami Vice que se filmó en Montevideo, pero, la verdad, desde el corazón, esta tenía el mismo o más peso que las otras. El Paseo del puerto de la ciudad de Salto había decidido homenajear a uno de sus orgullos. Tiempo antes, el intendente de esa ciudad había decidido nombrar embajadores a Suárez y a Edison Cavani. Toda una demostración filosófica sobre la inmortalidad de parte de un departamento que luce, cual playa nudista, la alegría de haber parido la delantera de la Celeste.
Salto es el segundo departamento más poblado de Uruguay, con apenas un puñado más de 100 mil habitantes, con menos vecinos que las 50 ciudades más pobladas de Argentina. Aún así, evidentemente, ocurrió lo que los uruguayos llaman milagro: en el verano de 1987, nacieron, en la misma ciudad, con 21 días de diferencia, Suárez y Cavani. Pedazo de año para generar talento: a 398 kilómetros, en Rosario, también nació Lionel Messi. No está del todo claro por qué ese 1987 produjo semejante magia ni tampoco son exactas las razones por las que se creó la ciudad de Salto. Lo que es seguro es que hoy, con esa delantera, se podría decir que es la ciudad más ofensiva del mundo.
Los caminos de los delanteros no coincidieron demasiado: salvo en la Selección, nunca jugaron en el mismo equipo. Aún así, sus vidas están repletas de semejanzas. No jugaron ni un partido oficial en la ciudad donde nacieron. Ambos se trasladaron a Montevideo: Suárez vivió en la capital desde niño, con su familia, hasta ser fichado, a los 19 años, por Groninger, de la ciudad de Groninga en los Países Bajos, en lo que fue el comienzo de su vida europea; Cavani llegó a la capital con 15 años para jugar en Danubio y a los 20 años se marchó a Italia, para jugar en Palermo.
El primer gran torneo que jugaron juntos fue el Mundial sub-20 de 2007, en Canadá. Cavani fue el goleador del equipo -y del campeonato, 7 goles- que salió tercero en el Sudamericano de Paraguay, que clasificaba a dicho torneo. Suárez recién fue convocado para la Copa del Mundo. Pero no fue un gran rendimiento de la Celeste en aquella gran competición: perdieron el tercer partido del grupo C contra Zambia, clasificaron como mejores terceros y quedaron afuera contra Estados Unidos en octavos de final -pese a eso, Uruguay marcó cuatro goles en todo el Mundial, dos de Cavani y dos de Suárez-.
Desde aquel momento, los dos empezaron a construir grandes carreras en Europa sin nunca compartir la misma liga: Suárez en Holanda, en Inglaterra y en España; Cavani en Italia y en Francia. Los dos tuvieron que convivir con el liderazgo de Diego Forlán, turnándose entre ellos para acompañarlo o, incluso, alguna vez, para conformar un tridente. Así, ganaron la Copa América 2011, obtuvieron el increíble cuarto puesto en el Mundial 2010 y participaron en la Copa del Mundo de 2014. Sin embargo, allí debieron separarse.
La sanción a Suárez por orden a Giorgio Chiellini por un partido de la fase de grupos del Mundial de Brasil le costó al centrodelantero de Barcelona una dura pena: perderse la Copa América 2015 y algunos partidos de Eliminatorias. Sin Forlán, Cavani padeció quedar como único representante de semejante delantera. La imagen terminó siendo la peor: por los cuartos de final, en la derrota contra Chile, Edinson se fue expulsado tras reaccionar contra Gonzalo Jara, quien lo provocó.
La vuelta, sin embargo, de Suárez fue más que esperanzadora. Regresó para el partido de Eliminatorias contra Brasil y le dio brillo a una delantera que promete muchísimo de cara a la Copa América de Estados Unidos. Los celestes perdían 2-0, en el arena Pernambucano, con 45 mil hinchas brasileños y tan sólo 2 mil uruguayos. Pero el ataque de Salto lo dio vuelta: 2-2, un gol de Cavani y uno de Suárez.
Barcelona y PSG se verán las caras en la Champions League y ellos dos, figuras opuestas, homenajeando a Salto, volverán a cruzarse.